Hoyos del Espino volvió a convertirse en el epicentro musical del verano con una edición inolvidable del festival Músicos en la Naturaleza, que este año recuperó su esencia más pura: grandes artistas, un entorno natural incomparable y un público

Jack Broadbent: blues con alma británica
El encargado de abrir la velada fue el guitarrista y compositor británico Jack Broadbent, que sorprendió con su estilo crudo y auténtico, a medio camino entre el blues y el rock más clásico. Su dominio del slide guitar y su voz rasgada crearon una atmósfera íntima y poderosa, perfecta para dar la bienvenida a una noche que prometía emociones fuertes.entregado desde el primer acorde.

Texas y Bryan Adams: leyendas vivas sobre el escenario
La expectación era máxima y no defraudaron. Los escoceses Texas demostraron por qué siguen siendo una banda imprescindible en el panorama internacional. Su vocalista, Sharleen Spiteri, conquistó al público con carisma y una voz impecable, en un repertorio que combinó clásicos con temas más recientes.
Bryan Adams, con su inconfundible voz y una energía arrolladora, repasó cinco décadas de éxitos que hicieron cantar a miles de asistentes. El canadiense ofreció un espectáculo vibrante, cargado de nostalgia y rock del bueno.

Los Zigarros: el rock nacional pisa fuerte
Ya entrada la madrugada, fue el turno de Los Zigarros, únicos representantes del rock nacional en esta edición. La banda valenciana puso el broche de oro con un directo enérgico, guitarrero y sin concesiones, que hizo vibrar al público con temas como “Hablar, hablar, hablar” o “Dentro de la ley”. Su presencia confirmó que el talento local también tiene un lugar destacado en este festival de referencia.

Un entorno que multiplica la emoción
El Paraje Natural de Gredos volvió a ser un protagonista silencioso pero esencial. La combinación de música en directo con el aire puro de la sierra, el cielo estrellado y el murmullo de los pinares creó una atmósfera única que solo este festival puede ofrecer.
Una edición para el recuerdo
La organización destacó la alta asistencia, más de 10.000 personas, el comportamiento ejemplar del público y la recuperación del espíritu original del festival, tras años marcados por restricciones y cambios. “Este año hemos vuelto a sentir lo que significa Músicos en la Naturaleza”, comentaban asistentes emocionados.
Además, se reforzó la presencia de productos locales y se proyectaron vídeos promocionales de la provincia, consolidando el evento como escaparate cultural y turístico de Ávila.